domingo, 18 de diciembre de 2016

La Cocina Viejuna


Ayer me dicen los niños, que son muy graciosos los niños, "viejo anda, haznos un solomillo Wellington" y yo pensé que estaban de cachondeo, pero no, querían que se lo hiciera de verdad. Compré los avíos ayer por la tarde y esta mañana voy y lo hago, Cuando lo prueban, se descojonan de la risa y me dicen "Bernardo Romero pasa a la siguiente fase". Resulta que esta receta viejuna, de cocina de hotel de lujo de los años sesenta y cuyo origen se pierde en la noche de los tiempos (la carne guardada en hojaldres u otras masas es comida barroca por excelencia) la ha popularizado un programa de televisión. Alguna vez lo he visto, un par de veces, no más, me parece un programa viejuno como esta receta, lento y cansino, además de excesivamente tonto. Los niños se descojonaban mientras meditaban qué me van a pedir para el siguiente programa. Supongo que un aspic de verduras, o un strogonoff... En fin, mira, pues el solomillo estaba buenísimo y nos lo hemos jincao con una ensaladita al lado. Plato único. Ahí lleváis la receta, pues tan complicao no es este inmortal
Solomillo Wellington
ingredientes:

  • un solomillo de cerdo
  • lo blanco de un puerro
  • ocho o diez champiñones medianos
  • una plancha de hojaldre fresco (mejor comprarla hecha)
  • foie gras o paté
  • jamón en láminas finas
  • mostaza
  • un huevo
  • pimienta
  • sal

elaboración:
Por un lado cogemos el solomillo y lo salpimentamos, dorándolo por todos lados en la plancha para que quede bien doraíto. Por otro lado salteamos champiñones con puerro. Reservamos ambas cosas y ya casi está todo terminado, Sin cachondeo, de verdad.
A una plancha de hojaldre le recortamos dos tiritas laterales, para dejarla rectangular y para adornar luego el hojaldre con esas tiritas. Untamos la plancha por un lado de foie gras o los más débiles económicamente hablando con paté de foie. Sobre el foie distribuimos bien los champiñones salteados con el puerro. Hacia la mitad ponemos lonchas de jamón finas (de esas que venden envasadas al vacío y que son toas iguales). Ahora trincamos el solomillo, que ya se habrá enfríao un poco, y lo untamos con mostaza, pero sin pasarse, con poca mostaza. Lo colocamos en el centro y lo envolvemos primero con las lonchas de jamón de modo que lo cubran, y a continuación con el hojaldre, cerramos por los extremos como si fuera un paquete y adornamos con las tiras de hojaldre que recortamos antes. Pintamos con huevo batido, pinchamos con una aguja por los laterales para que salga el vapor y el hojaldre se haga correctamente y al horno precalentado a 200ºC como media hora o quizás menos, vosotros id mirando y cuando tenga un bonito color pues lo sacáis y ya está.
Va bien con la salsa española de toda la vida. Yo he calentado salsa que me quedó el otro día de una pata de cordero deshuesada y mechada.