sábado, 19 de noviembre de 2016

¿Harto de hacer siempre la misma ensalada?


Pues aquí tienes una ensalada de invierno la mar de fácil.

Ensalada de lombarda y manzanas
ingredietnes:

  • lechuga iceberg
  • col lombarda
  • manzana
  • nueces
  • queso de cabra
  • mandarinas
  • miel
  • aceite
  • pimienta
  • sal


elaboración:
Picar en juliana un cuarto de lechuga iceberg y un trozo de col lombarda. Mezclar y poner en el centro de la ensaladera. Pelar dos nueces y ponerlas por encima, así como un poco de queso de cabra semicurado. Adornar la ensalada con gajos de manzana y hacer una vinagreta con aceite, zumo de mandarinas, pimienta, sal y cuando esté ligada añadir un poco de miel. Se vuelve a ligar hasta que esté la mezcla homogénea y ya está. Se echa un poco de la mezcla por encima de la ensalada y el resto se pone en un bol pequeño por si alguien quiere más.

jueves, 17 de noviembre de 2016

¡¡¡Pero cómo que compras sopas de sobre!!!



Mira miarma, una sopa se hace en un segundo y con dos euros mal contaos. Como ejemplo aquí tienes una sopa de marisco para dos personas por un euro más o menos (digo marisco en singular porque no quiero engañar a nadie). La receta pertenece a mi obra inédita "Cocina para palmaos", que Rafa Pérez me tiene guardada para editarla con motivo de la próxima crisis que venga, Dios mediante, Dios quiera que más tarde que pronto y que Dios nos coja confesaos, porque esta última nos ha cogío a más de uno en pelotas.

Sopa de marisco
ingredientes:

  • diez gambas arroceras, que están a cinco o seis euros el kilo y entran ciento cincuenta, pues haz los cálculos, pero será más o menos unos 20 céntimos.
  • dos calamares de esos pequeños, que están a seis euros el kilo y entran lo menos treinta, pues serán unos 40 céntimos.
  • laurel
  • aceite
  • media cebolla
  • un diente de ajo
  • tomate maduro
  • vino blanco
  • perejil
  • pimentón
  • azafrán, que es lo más caro, pero vamos a utilizar unas hebras nada más.
  • pimienta y sal


elaboración:
Cogemos las gambas y las pelamos, para poner las cabezas a cocer en una cazuelita con agua, su poca de sal y una hoja de laurel. El caldo resultante lo colamos y reservamos.
Refreímos la media cebolla rallada y un diente de ajo muy picadito. En cuantito la cebolla se ponga transparente añadimos al refrito un tomate maduro y pequeño, sin piel ni simientes y troceado también. Se dan dos vueltas y media y se deja que el tomate se vaya haciendo. Al momento, en un par de minutos, echamos los dos calamares, bien limpios y troceados, en aros el tubo y los rejos y la cabecita esa linda que tienen como queráis, en dos por ejemplo.
Damos dos vueltas y media, dejamos que se hagan los calamares un minuto y echamos el vino blanco, como medio vaso. Dejar que hierva todo y picar un poco de perejil para echarlo por encima de todo. Majamos unas hebras de azafrán con un poco de sal y las echamos sobre los calamares. El almirez lo limpiamos con agua para aprovechar el azafrán bien aprovechao (coño, conozco a uno que se llama Fran, a partir de ahora le diré Azafrán). Bueno, pues le ponemos un poco de sal, porque en el majao iba poca, un poco de pimentón dulce y pimienta. Removemos, añadimos agua suficiente y damos un hervor. Pues ya está. Cuando nos vayamos a tomar la sopita, sólo queda calentarla, echar las gambas que teníamos peladas y dar un hervor largo, como de dos minutos más o menos. Se acabó. A disfrutar.


lunes, 31 de octubre de 2016

El sabor de las verduras


Una menestra es en origen una combinación de verduras de temporadas guisadas en caldo de más verduras, o eso al menos es una de las interpretaciones más fiables. La habréis probado en sopa, o en su caldito de verduras, pero aquí os propongo una forma más fácil que tiende a conservar todo el sabor de las verduras. Poca cocción y el empleo de un caldo de verduras para la elaboración son las claves de esta rápida y sabrosa
Menestra de verduras
ingredientes:
cebolla
ajo
brócoli
champiñones
zanahoria
patata
espìnacas
guisantes
habas
alcachofas
jamón

elaboración:
Refreímos en una cazuela amplia media cebolla y dos dientes de ajo, sobre el refrito y al minuto de empezar a hacerlo, se añade una patata pequeña troceada en dados, unos ramitos de brócoli y una zanahoria cortada en ruedas pequeñas. Meneamos la cazuela para que se vayan refriendo todas las verduras y añadimos tres champiñones pequeños cortados en cuartos, un puñado de guisantes y otro de granos de habas (los he utilizado congelados), unos corazones de alcachofas (he tirado de bote) y un puñado de espinacas. Sal, pimienta y dos vueltas con la cuchara de madera para no romper las verduras que se están haciendo y a medio cubrir con caldo de verduras (uno con mucha calabaza, judías, zanahoria y no sé qué más que tenía guardado del otro día). Dos meneos más a la cazuela y a esperar que el caldo se evapore o casi, quiere decirse que queden las verduras. A los platos adornando con tiras de jamón y a la mesa.

sábado, 22 de octubre de 2016

Una pizza casera

Está bien, os voy a contar cómo se hacen las pizzas en las casas italianas. Os paso la forma para hacer la masa y luego la típica pizza romana.
Pizza romana

ingredientes:
(para la masa)

  • un cuarto de kilo de harina
  • 150 ml de agua
  • 15 gramos de aceite
  • 5 gramos de sal
  • 12 ó 14 gramos de levadura fresca, tipo Levital (o la que uséis en la proporción adecuada)

(para encima de la pizza)

  • tomate triturado
  • sal
  • aceite
  • orégano
  • mozarella de búfala
  • anchoas
  • aceitunas negras (opcional)


elaboración:
Se mezcla la levadura con el agua, tibia mejor, y se añade también la sal. Se mueve bien con las varillas hasta que la mezcla sea homogénea. Aparte en un cacharro amplio se vuelca la harina y se hace un hueco en medio, se añade el aceite y la mezcla del agua con la levadura y la sal. A amasar con las manos. Debe quedar la masa pegada entre los dedos y en las manos. No importa, al revés, tiene que ser así.
Se pone la mezcla en un recipiente y se cubre con una servilleta de papel debolla o de los que usamos para el horno. Este recipìente se coloca dentro de otro mayor con agua muy caliente. Se tapa todo con un paño de cocina y por ejemplo lo metemos dentro del horno, apagado como es natural. En hora y media y mejor en dos horas, la masa habrá subido y ya está lista para trabajarla.
Espolvoreamos una parte de la encimera de la cocina con harina y nos mojamos las manos con agua, hacemos una bola con la masa de la pizza y la colocamos sobre la encimera, la espolvoreamos con harina y le pasamos el rodillo hasta dejarla muy fina, si es que queremos hacer la típica pizza romana.
Se coloca sobre la bandeja del horno papel apropiado, la masa fina y sobre ella se pone tomate triturado, sólo triturado, sin piel ni pepitas como es natural (o de lata), pero no frito. Ni mucho menos. Sobre el tomate espolvoreamos un poquito de sal, orégano y un hilo de aceite en espiral sobre la superficie de la masa. Añadimos queso de mozzarella de búfala picado como Dios nos dé a entender,, anchoas y si acaso unas aceitunas negras. Ya está. Al horno, que estará precalentado a 180ºC con el calor por debajo solo, que eso es importante también. En cuanto esté a nuestro gusto de crujiente la masa, se saca y a disfrutar.